La mayor dependencia a las plantas térmicas y el aumento acelerado de los precios de los derivados del petróleo, que se registraron en el primer semestre del 2008, provocó un nuevo ajuste del 9,4% en la tarifa que contribuyentes pagan todos los meses.
Como ejemplo, una familia con un consumo de 250 kwh por mes, deberá pagar ¢1.450 adicionales durante la temporada alta (enero a mayo) y ¢1.150 durante la temporada baja (junio a diciembre).
El ICE solicitó un incremento del 15,27% en las tarifas, sin embargo, la ARESEP consideró que el costo debería ser diferido a lo largo del próximo año. De esa forma, fue posible fijar una tarifa que es cerca de un 40% menor a la pedida por el ICE
Esta tarifa estará vigente hasta diciembre del 2009, para reconocer el gasto en combustible ocurrido durante los primeros nueve meses del 2008.




