ID de Artículo : 691
Audiencia : Default
Versión 1.00
Fecha de Publicación: 11/12/2008 18:06:57
Lecturas : 261
Palmares
La lucha de una comunidad palmareña frente al poder clerical
Por:Susana Carvajal Ugalde
En el artículo Un legado histórico-social y arquitectónico en el cantón de Palmares, publicado por el historiador Javier Rodríguez Sancho, en la revista Reflexiones, vol. 86, no. 1, 2007, se trata de interpretar una parte de la historia socio-política de la sección Noroccidental del Valle Central de Costa Rica, desde el siglo XIX hasta el presente. En particular, se expone la lucha por el poder religioso, político y económico, consecuencia de la construcción del Santuario de la Virgen del Pilar en Zaragoza de Palmares.

La construcción Santuario de la Virgen del Pilar en Zaragoza de Palmares fue sinónimo de luchas por el poder religioso, político y económico.
Luego, fue su sucesor Manuel Bernardo Gómez Salazar (párroco 1897-1920), quien mantuvo una actitud hostil. Este polémico sacerdote allegado al célebre Monseñor Thiel, a los cuatro meses de haber llegado a Palmares fue desterrado a Guatuso y luego a Nicaragua, por el Presidente Rafael Iglesias debido a sus prédicas contra la reelección presidencial del mandatario.
Por eso, hubo que esperar hasta la década de los años veinte cuando nombraron el sustituto del presbítero Gómez.: el sacerdote Mardoqueo Arce, párroco de 1920 a 1938, quien accedió a los deseos de los zaragozanos. El templo parroquial ya se había construido, por lo que la futura ermita no constituía una amenaza, para los intereses del caso.
Inicio de la obra
En el mes de agosto de 1921, se integró la primera Junta Edificadora y la construcción empezó el 24 de abril de 1922. “Al año siguiente, mostraba la primera etapa visible e interiorizada como una victoria local, bajo el esfuerzo de hombres, mujeres y niños”, manifiesta el autor. Las paredes laterales se construyeron de bahareque y se dejaron previstas las aberturas para colocar los 23 vitrales que se importaron en 1932, desde Barcelona.
Su estilo arquitectónico se ha conservado con el esfuerzo de los vecinos y en el 2005, el inmueble fue declarado de “interés patrimonial” por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes.
Identidad local
El contar con un techo propio contribuyó a forjar con el paso del tiempo, un tipo de identidad local. La Junta Edificadora trasladó en el año 1925, un turno de verano que se realizaba desde 1906, al 12 de octubre, por tratarse de la fiesta homónima de la “Pilarica aragonesa”, lo que el autor interpreta como una acción estrategia para distanciarse de la celebración parroquial de la Virgen de las Mercedes, en el mes de setiembre. Esto confirma que todavía permanecían algunas rivalidades y discordias del siglo XIX.
Réplicas
Dos réplicas importantes llegaron al Santuario del Pilar. Una fue enviada por el señor Bruno Rojas, campesino de Maderal de San Mateo, quien la talló en cedro. La otra fue donada, en 1960, por el Ayuntamiento de Zaragoza, España. La imagen se trasladó el domingo 5 de junio, con la presencia de una muchedumbre feliz por el importante obsequio.
Reflexiones
Rodríguez concluye que en las zonas rurales ciertas luchas por el poder han sido una constante histórica poco estudiada. “Al interior de las comunidades, hubo escisiones entre grupos de “caciques”, que arrancaron cuotas a las autoridades públicas y los curas no escaparon de ello. Contrario a lo que se había creído de forma generalizada que en el mundo rural, los pobladores eran dóciles e incluso serviles con las autoridades, el artículo pretende mostrar lo contrario”.
Por otra parte, manifiesta que la festividad religiosa que se inició en 1925, ha tenido progresivamente problemas de supervivencia interna y externa. Actualmente se mantiene vigente, pero esta ha venido a menos, como ha ocurrido en el país con la mayor parte de eventos de esta naturaleza, en el último cuarto del siglo XX. Sin embargo, en la región, sobresalen las fiestas de San Ramón Nonato, que sobreviven del siglo XIX y cuentan con un gran arraigo dentro de la religiosidad popular ramonense. Las fiestas de las Mercedes de Grecia, se celebran, lo mismo que en Palmares pero con menos revuelo. Tal ves, en Zarcero, Atenas, Sarchí y Poás estas celebraciones patronales y los turnos posean elementos sociales con mejor reconocimiento por sus comunidades.
Finalmente, en el 2005 se cumplieron 80 años de las fiestas del Pilar, a pesar de los hechos desfavorables de las últimas décadas y de los cambios socioculturales que desestiman estos fenómenos históricos. Este tipo de turnos y fiestas no cuentan con suficiente organización y posiblemente ha sido diezmadas por fiestas cívicas y otros acontecimientos “modernos” que han opacado esta expresión de la vida social, así como la organización interna del microespacio en la sección Noroccidental del Valle Central de Costa Rica, manifiesta el autor.
|  Enlaces
Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido.





