La troja fue utilizada por nuestros antepasados para guardar múltiples productos de consumo. Entre ellos, arroz, maíz y frijoles, además de productos necesarios para la sobrevivencia.
En Sarchí, la zona más alta llamó la atención a los primeros colonos. El acceso era difícil pero sus tierras fértiles. Allí levantaron trojas para proteger la producción. Eran tantas, que la población decidió bautizar la comunidad con el nombre Trojas. Con los años, y por influencia de la iglesia, incorporaron el nombre del apóstol San José. Desde entonces la comunidad es conocida como San José de las Trojas de Valverde Vega, según narró para El Occidente, don Ismael Arce Porras, vecino del lugar.